Hace años se sabía que ciertos sistemas operativos Windows y aplicaciones que corrían sobre él, no funcionaban bien en idiomas distintos del nativo (inglés); o si inicialmente funcionaban bien, con posteriores actualizaciones misteriosamente comenzaban a tener fallos que nunca se presentaban en instalaciones análogas pero realizadas íntegramente en inglés.
Con el tiempo, este dato cobró fuerza y se propagó en los ambientes informáticos de modo tal que hasta el día de hoy (más…)